Atrás Abrazo de san Francisco de Asís al Crucificado

Abrazo de san Francisco de Asís al Crucificado

Abrazo de san Francisco de Asís al Crucificado

Francisco Ribalta (Solsona, 1565 - València, 1628)

Al periodo maduro de Francisco Ribalta corresponde este lienzo, realizado hacia 1620 con un sentimiento devoto superior al resto de su obra. Su temática, de acuerdo con la titularidad del convento de capuchinos de la Sangre de Cristo de València para el que fue pintado, muestra a san Francisco abrazado a Jesús, acercando su rostro sobre la llaga sangrante del costado del Redentor para ser partícipe de los sufrimientos de Cristo en su pasión. En respuesta a esa unión mística, no exenta de cierta morbidez, Cristo desclava un brazo de la cruz para colocar su corona de espinas sobre la cabeza tonsurada del santo de Asís, mientras un ángel, con gesto emotivo, se dispone a coronar al Crucificado con una diadema de flores. La escena se ambienta con la melodía de la viola da gamba que, a derecha, hace sonar un ángel mancebo acompañado por otros dos que tañen el arpa. Del desprecio por las glorias humanas y del rechazo a los pecados capitales habla la presencia de siete monstruosos felinos, con coronas de oro, que se retuercen abatidos en la parte baja, destacándose en primer término el enorme leopardo que el santo tiene dominado bajo sus pies.

La primera referencia del cuadro la proporciona Ponz (Viage de España, 1774, tomo 4, p. 154), que llegó a conocerlo en su primitivo lugar, uno de los altares laterales en la iglesia del convento capuchino valenciano, ingresando en el Museo con la desamortización de 1835. Para el mismo convento de la Sangre de Cristo Ribalta pintó en 1620 una Última Cena para su refectorio, así como un San Francisco confortado por un ángel músico para el altar situado junto al púlpito de la iglesia de los capuchinos. Este último lienzo, hoy en el Museo del Prado, pasó a las colecciones reales al ser comprado por Carlos IV en 1802 durante su visita a València, siendo sustituido en su emplazamiento original por una copia fiel de Vicente López (conservada en el Museo de Bellas Artes de València, Inv. 462).

La pintura en su conjunto ofrece un tono monumental y naturalista de magistral efecto emotivo capaz de transmitir un mensaje directo, cargado de fuerza y convicción.

Datación:

ca. 1620

Técnica:

Óleo sobre lienzo

Dimensiones:

208 x 167 cm

Número de inventario:

478

Procedencia:

Convento de la Sangre de Cristo, València