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Alejandro Magno recibe a la familia de Darío

Alejandro Magno recibe a la familia de Darío

Alejandro Magno recibe a la familia de Darío

Francesco de Mura (Nápoles, 1696-1782)

Escena mitológica del artista napolitano Francesco de Mura, quien participó en el ambiente artístico del Settecento de su ciudad natal, entrando muy joven en el taller de Solimena, figura dominante de la pintura napolitana de la primera mitad del siglo XVIII. Pintor de gran energía e inteligencia, De Mura trabajó en Nápoles en un momento de gran oportunidad, sobre todo debido al suministro de encargos reales de la corte borbónica. Realizó importantes encargos (Duomo de Capua, iglesia de la Anunziata de Airola, abadía de Montecasino, etc.) y entró en contacto con Giaquinto, Beaumont y Van Loo en la corte de Carlos Manuel III de Saboya en Turín, en el año 1741.

Sus escenas mitológicas son muy afines entre ellas y suele ser difícil establecer los temas representados. La pintura que nos ocupa, anteriormente identificada como Aquiles y las hijas de Licomedes, en realidad representa el encuentro de Alejandro Magno, rey de Macedonia, con la familia de Darío III de Persia, su madre Sisigambis, su esposa Estatira, su hijo Oco, de seis años de edad, y sus dos hijas, Barsine-Estatira y Dripetis. Después de la batalla de Issos, en el 333 a.C., cuando estas nobles damas fueron capturadas por el ejército macedonio tras ser abandonadas a su suerte por el rey persa, Alejandro las trató con suma delicadeza, visitándolas en Damasco para decirles que Darío seguía con vida.

Alejandro aparece en medio de la composición, rodeado por el grupo de mujeres. Junto a él, una dama, con toda probabilidad Sisigambis, le ofrece los tesoros que habían sido dejados en la corte de Damasco al resguardo de las acciones militares. Detrás del grupo central, a la derecha, dos hombres del séquito real observan la escena.

La obra es una versión, con ligeras variantes, de la pintura realizada por Francesco de Mura en 1742 para el Castello Sforzesco de Milán, que volvió a versionar en 1750 en una de las nueve sobrepuertas para las estancias del Palacio Real de Turín renovadas con motivo de la boda del príncipe heredero Víctor Amadeo de Saboya (1726-1796) con la infanta María Antonia Fernanda de Borbón (1729-1785), hija menor de Felipe V e Isabel de Farnesio. Como en éstas, el pintor usa aquí tonos pastel de frío efecto aterciopelado, que corresponden a su mejor época.

Datación:

ca. 1742

Técnica:

Óleo sobre lienzo

Dimensiones:

150,7 x 121,5 cm

Número de inventario:

166/2004

Procedencia:

Donación Orts Bosch (2004)