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Isabel la Católica cede sus joyas para la empresa de Colón

Isabel la Católica cede sus joyas para la empresa de Colón

Isabel la Católica cede sus joyas para la empresa de Colón

Antonio Muñoz Degraín (València, 1840 - Málaga, 1924)

Boceto del cuadro del mismo título que Muñoz Degraín presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1878. El artista había adquirido popularidad como paisajista, pero necesitaba en su palmarés una medalla en el género de la pintura de historia que le abriera las puertas para la pensión en Roma. Por ello, realizó con este asunto su primer cuadro de historia de gran envergadura.

La pintura representa a la reina Isabel, de pie, en el centro, señalando con sus brazos el bargueño con sus joyas; a la derecha, dos caballeros, Luis de Santángel y Alfonso de Quintanilla, Contador Mayor, a los que mira; a la izquierda la marquesa de Moya; en segundo término, sentado bajo un dosel, el rey Fernando mira con frialdad la escena, y a su lado un cardenal, varios nobles y damas de la corte. La escena sucede en un interior ricamente decorado, con tapices recubriendo sus muros.

La obra final, firmada y fechada por el artista en Málaga en 1877, sigue esta misma disposición, aunque, curiosamente, en posición espejada, si nos atenemos a la fotografía que de ella hizo Jean Laurent y que fue incluida en su álbum Artistas modernos: Exposición de 1878, con 66 fotografías, volumen número 11 de la publicación de J. Laurent y Cía., Oeuvres d'art en photographie. L'Éspagne et le Portugal au point de vue artistique, monumental et pittoresque.

Como estudio previo, las figuras están muy abocetadas, apenas se distinguen, apreciándose un discreto estudio de color en amarillos claros para la figura de la reina y el rojo para el sombrero y el manto del rey Fernando, mientras que toda la estancia se tamiza con suaves tonos ocres y marrones. Es muy probable que el lienzo definitivo, de gran tamaño, 365 x 635 cm (Catálogo 1878) y actualmente ilocalizado en alguna colección de Estados Unidos, mantenga la idea colorista de este boceto.

La crítica del momento no comprendió tan ‘desordenada' composición y llegó a decir que no estaba ‘a la altura del asunto' (García Cadena 1878). A pesar de la indiferencia del jurado, el cuadro tuvo una gran repercusión popular, ya que fue reproducido en un grabado por La Ilustración Española y Americana (núm. 11, 22 marzo 1878, p. 189).

La obra le valió al autor la cruz de la Real Orden de Carlos III y ese mismo año fue llevada a la Exposición Universal de París.

Años después, Muñoz Degraín volvería a pintar un tema similar, Isabel la Católica orando por la empresa de Colón, que fue expuesto en la Nacional de 1892.

 

Inscripciones: «MUÑOZ D.» (Firmado. Ángulo inferior derecho)

Datación:

1877

Técnica:

Óleo sobre lienzo

Dimensiones:

40 x 64 cm

Número de inventario:

974

Procedencia:

Donación de Antonio Muñoz Degraín (1913)