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Retablo de la Purísima Concepción

Retablo de la Purísima Concepción

Retablo de la Purísima Concepción

Nicolás Falcó (Documentado en València entre 1493 y 1530) / Pablo, Onofre y Damián Forment (Finales del siglo XV y principios del XVI)

Procedente de la capilla de la Inmaculada del convento de la Puridad de València, fue patrocinado por la abadesa sor Damiata de Mompalau. El trabajo de imaginería corrió a cargo de la saga de escultores valencianos Pablo, Onofre y Damián Forment, quienes lo ejecutaron entre 1500 y 1503. La labor de pintura correspondió a Nicolás Falcó, quien entre 1507 y 1515 realizó un trabajo notable revelando influencias de su maestro Paolo de San Leocadio.

El conjunto, uno de los más monumentales de la retablística valenciana en torno a 1500, presenta un marcado carácter eucarístico, con sagrario expositor transparente en alto, de talla policromada y dorada con coros angélicos y tetramorfos, cuyo precedente más próximo se encuentra en el retablo mayor de la Seo de Zaragoza. En el centro de la predela, sobre una peana, se sitúa la talla de la Inmaculada Concepción (Inv. 1574) que, según las fuentes, descansaba sobre el aracoeli. En las calles laterales se representa la Natividad de María y la Presentación en el Templo junto a San Joaquín y Santa Ana. Culmina la calle central una Dormición de María que se completa en la predela con el resto de los gozos marianos. Los guardapolvos alojan efigies de reyes, profetas y una Coronación de la Virgen en su parte superior.

Los cuatro montantes verticales del cuerpo central poseen una fina tracería calada, que alberga además diferentes esculturas exentas de una notable ejecución técnica y resolución formal. Todos los personajes corresponden a doctores y santos fundadores que se distinguieron por su especial fidelidad al misterio de la Inmaculada Concepción de María. En el montante de la izquierda, san Bernardino (arriba) y san Francisco de Asís (abajo); en los centrales, y con la misma disposición, san Gregorio y san Agustín, y san Jerónimo y san Buenaventura; y finalmente, en el montante de la derecha, san Bernardo y santa Isabel, reina de Hungría, bajo cuya advocación se inició el primitivo convento de la Puridad en el siglo XIII.

Otras dos figuras de una notable calidad son los profetas que aparecen acurrucados, en forma de tenantes, en la base curvilínea de las polseras.

obra.Datacion:

1500-1515

portlet.journal_content_structure_search-portlet.Tecnica:

Óleo sobre tabla y talla de madera dorada y policromada

obra.Dimensiones:

635,5 x 374 cm

obra.Numero.Inventario:

287

portlet.journal_content_structure_search-portlet.Procedencia:

Convento de la Puridad, València